Candidatos y candidatos

Siempre se encontrarán argumentos a favor y en contra de la democracia. Que personas como las que inscribieron sus precandidaturas este fin de semana puedan hacerlo, podría ser usado por ambos bandos como un punzante y certero argumento.

Discutir la posibilidad legal de que puedan aspirar, es una discusión estéril: si no están inhabilitados, aunque sea inmoral o poco ético, es legal. De lo que se trata es de la idoneidad de que «X» o «Y» sean candidatos, de la calidad de sus propuestas, de la profundidad de sus ideas y planes para mejorar su país, de la importancia de su ejemplo.

Poco importa cuál sea su nombre o impronta, lo que importa es qué es lo que quieren hacer con la confianza que depositará el votante sobre ellos. Entonces, hay que preguntarse: ¿Son ellos los mejores representantes que podríamos tener?

Lo que importa no es los que están ahora: ya esos están ahí y solamente el voto los puede remover… lo que importa es los que estarán mañana. Lo relevante es que esos que quieren el favor de la confianza para el 2020, sean genuinamente los que mejor puedan cambiar los yerros por aciertos.

De igual forma, (y allá quién intente usar el chantaje de que las críticas emanan de su origen social o económico) es risible que personas que viven de las dádivas del sistema y disfrazan eso como emprendedurismo, hablen ahora de ideales axiológicos.

La coherencia parece ser una de las cualidades más escasas en la (pseudo) política, sobre todo en quiénes buscan justificar y convertir su antes indiferencia a su ahora complacencia: Si usted vive criticando a los sinvergüenzas y luego se une a ellos, ¿cómo os llamaríamos, señorías?

Luis Decamps Blanco

Un comentario en “Candidatos y candidatos

Replica a Yaindhy Castro De Marcial Cancelar la respuesta