Un artista novato, intentando hacerse un nombre, pintó un retrato del general más famoso del país y, al presentarlo, dijo con arrogancia: «Este cuadro es mi obra maestra. Lo he capturado tal como es». El general, observando el retrato por un momento, respondió: «Si esta es mi imagen, entonces creo que soy mucho mejor soldado que modelo y usted mejor cuentista que artista».