En una cena de estado, el líder de la oposición levantó su copa y dijo en tono sarcástico: «Brindo por la integridad de nuestros líderes, que siempre encuentran una manera de salir limpios del barro en el que se meten». El presidente, sin perder la compostura, levantó su copa también y respondió: «Y yo brindo por la oposición, que nunca pierde la oportunidad de quitarse el barro de encima y lanzarlo a nuestro camino, demostrándonos el origen».