Carta Hipólito Mejía a Leonel Fernández

Transcripción hecha con estricto apego al original

R. Hipólito Mejía D.
27 de julio del 2005
Santo Domingo, D.N.

Dr. Leonel Fernández Reyna
Presidente Constitucional de
la República Dominicana
Palacio Nacional
Santo Domingo


Señor Presidente:

He leído en los periódicos nacionales afirmaciones suyas y de algunos de sus funcionarios del área económica, donde se atribuye a la supuesta mala política económica de mi gobierno la causa determinante de la crisis bancaria que culminara con el cierre del Baninter y la venta a terceros de Bancrédito y del Banco Mercantil.

Con el propósito de defender mi gestión y edificar a la opinión pública nacional sobre un tema de tanta trascendencia nacional e internacional, me permito presentar a su consideración las opiniones independientes e imparciales de reputados expertos internacionales, quienes por encargo del FMI estudiaron a fondo la crisis bancaria dominicana del 2003, señalamiento, que como podrá ver, difieren radicalmente de los que Usted y algunos de sus funcionarios han realizado.

También le presentaré las opiniones de otros expertos internacionales que tuvieron la responsabilidad de analizar los casos de los bancos que colapsaron en el 2003, así como las opiniones de los organismos internacionales de financiamiento (FMI, Banco Mundial y BID), del PNUD y la CEPAL y de los gobiernos extranjeros, a través de funcionarios alto nivel de los mismos y de sus representantes diplomáticos en nuestro país. Finalmente, le presentaré la opinión de algunos funcionarios de su gobierno, la de entidades de la sociedad civil de la República Dominicana, tales como el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Participación Ciudadana y la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS).

Concluida las presentaciones, le explicaré el por qué sus afirmaciones y la de algunos de sus funcionarios además de incorrectas, generan serias preocupaciones en la sociedad dominicana.

1. La opinión del Panel de Expertos Internacionales 

El panel de expertos internacionales contratado por el FMI para evaluar la crisis bancaria dominicana del 2003, estuvo integrado por José Florencio Guzmán, ex Superintendente de Bancos de Chile, Ernesto Livacic, ex Superintendente de Bancos de Chile, Claudio Mauch, ex Superintendente de Bancos de Brasil y Miguel A. Ortiz, ex Superintendente de Bancos de Argentina. Fueron seleccionados por el FMI debido a la experiencia que acumularon cuando se desempeñaron como superintendentes de bancos en sus respectivos países. Ninguno de ellos pertenece ni al PRD, ni al PRSC ni al PLD.

A continuación, algunas de las afirmaciones (las negritas son nuestras, simplemente para llamar su atención) que los mencionados expertos presentar en su Informe final de marzo del 2005:

“En toda crisis en amplia la gama de factores macro y micro económicos que la explican. Sin embargo, en la crisis dominicana el mecanismo principal para ocultar operaciones indebidas ha sido un fraude, sea para beneficiar a los propietarios, a empresas o a personas vinculadas con éstos, la elusión de encajes u otros en beneficios a terceros. Dicho fraude efectuado, presumiblemente durante un extenso período considerando la cuantía involucrada, acusa una extrema falencia en su detectación y oportuna denuncia, y el que por su gran magnitud relativa al tamaño de la economía y del sistema bancario, lleva a la necesidad de analizar las debilidades del sistema de supervisión en el país”.

“El mecanismo a través del cual se ocultó el fraude ha sido denominado en su acepción común como ‘banco paralelo’ o ‘contabilidad paralela’, y no es otra cosa que un artilugio informático y contable para ocultar a las autoridades y al público en general una parte significativa de las operaciones del banco, que en el caso de Baninter alcanzaban, al momento de su intervención, aproximadamente a dos veces la parte visible del banco, lo que lo llevaba, como anteriormente se dijo, de ser el tercer banco del sistema financiero al primer lugar del ranking, pero además haciéndolo de mayor tamaño que la suma de los dos bancos que hasta antes de revelarse el fraude aparecían en primer lugar”.

2. La opinión de Roberto Zahler

Roberto Zahler, ex – Presidente del Banco Central de Chile y Evaluador independiente contratado por la Autoridad Monetaria y Financiera en el marco de los acuerdos con los organismos multilaterales de financiamiento, en el documento Evaluación del Accionar de las Autoridades, Segundo Informe, de agosto 10 del 2014 establece lo siguiente:

“Los antecedentes del Programa de Fortalecimiento y de la Matriz de Decisiones, así como de las IA (inspecciones asistidas) a los bancos múltiples, se originan en la crisis que experimentó el sistema bancario dominicano a principios de 2003. En marzo de ese año Baninter, importante banco privado, fue intervenido debido a sus problemas de liquidez, malas prácticas contables y a la detección de fraudes. Luego se estableció que otros dos bancos, Bancrédito y Banco Mercantil, también llevaban a cabo malas prácticas contables, registraban excesivos préstamos a partes relacionadas y tenían problemas de administración. Para evitar una crisis sistemática, el Banco Central pagó a los depositantes de Baninter y luego liquidó ese banco. Los bancos Bancrédito y Mercantil fueron vendidos a nuevos accionistas.”

“La crisis bancaria, junto a una sucesión de shocks externos adversos, debilitaron la situación económica del país.”

3. La opinión de Aristóbulo de Juan

Aristóbulo de Juan, Presidente de Aristóbulo de Juan y Asociados, LL, ex Superintendente de Bancos en España, y reconocido por los organismos multilaterales de financiamiento como una de las máximas autoridades a nivel mundial en materia de supervisión y crisis bancaria, en el Informe Ejecutivo de Asesoría en el Proceso del Banco Intercontinental, fechado en Abril 2003 y entregado a la Autoridad Monetaria y Financiera expresa lo siguiente:

“Afloración en Baninter, también en Marzo y en el contexto del referido preacuerdo (Progreso y Baninter), de un banco no contabilizado oficialmente, que suponía multiplicar por tres el tamaño del Baninter anteriormente conocido. Esto situaba a Baninter, con un balance en torno a 80.000 millones de pesos, como el primer banco del país, controlado al 90% de sus acciones por un sólo dueño.”

“Los activos correspondientes a los 55.000 M. de pesos del nuevo balance aflorado, parecen corresponder en su mayor parte a sobregiros y/o inversiones a favor de empresas vinculadas a los dueños, así como de gastos declarados por su dueño por un monto aproximado de $R.D.20.000 M., que constituía perdidas. La existencia y comprobación de la documentación de estos activos, que no están claramente identificados, resulta muy problemática.”

“Además de las pérdidas existentes en el banco sumergido y las anteriormente reconocidas en el Baninter oficial, sus activos están necesitados de nuevos ajustes, no identificados anteriormente por la S.I.B. ni por los Auditores Externos. Todo ello, situaría la pérdida acumulada en cifras no inferiores a los RD.40.000 M. sin contar con posibles contingencias que puedan aparecer.”

“Dado el tamaño de Baninter, las grandes proporciones de sus pérdidas, así como su conflictividad, no se consideró realista esperar la inmediata compra del banco, ni de sus activos o parte de su activo y pasivo por otro posible banco. Se optó, por tanto, por adoptar soluciones que evitaran el efecto dominó que muy probablemente produjeran en la totalidad del sistemas las fórmulas de liquidación y disolución que prevé la Ley Monetaria y Financiera, por tratarse del banco de mayor tamaño del país.”

En el documento Estrategia del Sector Bancario: República Dominicana, de julio del 2004, los funcionarios del Departamento de Sistemas Monetario y Financiero del FMI, Luis Cortavarría y Alvaro Piris, afirman lo siguiente:

4. La opinión del Fondo Monetario Internacional 

“El sistema bancario dominicano ha devenido en un estrés severo debido al fraude y mal manejo en un banco grande y en dos bancos de tamaño mediano.”

“Durante la primera mitad del 2003, el sistema bancario dominicano evidencio un estrés severo debido a escándalos financieros en un banco grande y dos bancos de tamaño mediado. Los tres bancos han sido resueltos, aunque a un costo elevado, el cual ha ayudado a contener la salida de depósitos y a evitar una crisis sistemática a la fecha.” 

En la presentación gráfica que resume el documento anterior, los funcionarios del FMI, Luis Cortavarría y Alvaro Piris, responden a la pregunta de ¿Cómo estalló la crisis bancaria? de la siguiente manera:

“Cuando se interviene a Baninter, se descubren pasivos ocultos de dos veces la magnitud del banco oficial. El fraude supera US$2 billones.”

“Después del fracaso de Baninter, Bancrédito y Mercantil empiezan a manifestar déficit de liquidez. Todo parecería indicar que estos bancos utilizaban subsidiarias offshore y contabilidad falsa para ocultar activos de mala calidad y perdidas acumuladas.”

En el documento Resolución Baninter, Misión FMI/ Banco Mundial/ BID, se establece lo siguiente:

“Recomendaciones: -Anunciar al público que el fraude no será aceptado, -Investigar y documentar todas las transacciones cuestionables, -Someter a juicio a los accionistas y directores que hayan participado en operaciones fraudulentas.”

“Recomendaciones: – Identificar operaciones fraudulentas y malas prácticas, preparar evidencia e iniciar procesos legales.”

“Situación al 7/03: Aparición de pasivos no declarados”

“Pérdidas y Costos: – Pérdida neta entre RD$45 y RD$60 mil millones, equivalente a US$1.8 US$2.4 mil millones y 12 y 15 % del PIB, respectivamente.”

En la II Conferencia Regional Sector Público-Sector Privado, organizada por ASBA-BID-FELABAN, en enero del 2004, el economista senior del FMI, Fernando Delgado, presentó una ponencia titulada Fraude Contable y Basilea II, en la cual establece lo siguiente:

“Que los bancos pueden cometer (y cometen) fraudes en su contabilidad [o fraude que utiliza la contabilidad como instrumento o que se refleja en la misma] no es una novedad para ningún supervisor (ni para depositante o inversor). La novedad está en el relativamente elevado número de casos  que se están produciendo (y LA es un ejemplo – República Dominicana, Nicaragua, Guatemala, Paraguay, y por citar sólo aquellos casos en los que tengo experiencia directa), la diversidad tanto geográfica  (IMAR Bank Turquía) como operativa (bancos paralelos, falsedad de contratos, falsificación de garantías, procedimientos informáticos específicos para falsear información, etc.) y, sobre todo, el tamaño (en relación al patrimonio o los activos del banco, e incluso al PIB) que estos fraudes han llegado a alcanzar y que en al menos un caso (República Dominicana) han llevado a una crisis sistémica.”

El Fondo Monetario Internacional, en su Nota de Prensa No. 05/18, de Febrero 1, 2005, señala lo siguiente:

“La República Dominicana está emergiendo de una crisis económica provocada por el descubrimiento de un fraude  en el sector bancario en el 2003-04.”

 “La República Dominicana ha luchado para sobreponerse a la crisis que comenzó en los primeros meses del 2003. En ese momento, el colapso de algunos bancos con prácticas fraudulentas significativas fue seguido por un rescate importante de los depositantes que provocó un brinco en la deuda pública y el crecimiento monetario, alta inflación, una depreciación marcada del peso, y una pérdida generalizada de confianza. Debilidades en la implementación de un programa económico apoyado por el FMI adoptado por el gobierno en agosto del 2003 provocó un deterioro adicional en el desempeño económico del país: aunque la crisis bancaria fue contenida, el ajuste fiscal fue insuficiente para estabilizar las finanzas públicas del país, desencadenando una pérdida adicional de confianza y una nueva ola de inestabilidad al final del 2003 y en los primeros meses del 2004.”

5. La opinión del Banco Mundial

En el Reporte No.31627-DO del 19 de mayo del 2005, denominado Estrategia de Asistencia de País para la República Dominicana, en el Banco Mundial señala lo siguiente:

“… la economía dominicana experimentó un crecimiento más lento en el 2001-2002 (ver Tabla I, 4.0% en el 2001 y 4.3% en el 2002), seguido por una crisis bancaria masiva en el 2003 que fue desencadenada por el colapso del tercer banco comercial más grande producto de prácticas bancarias fraudulentas e inadecuada supervisión bancaria. La crisis bancaria, que pronto se extendió a otros dos bancos de tamaño mediano (Bancrédito y Banco Mercantil), provocó crecientes desbalances macro y una marcada caída en el sentimiento del mercado. Debido a que la crisis fue provocada en parte por fallas del sector privado, el último ha sufrido una considerable pérdida de confianza entre los potenciales inversionistas. Para contener la caída de la confianza en el sistema bancario, el Banco Central intervino a un Costo equivalente al 21% del PIB, aumentando marcadamente el déficit-cuasi fiscal, y contribuyendo a la duplicación de la deuda pública y a la triplicación de la deuda doméstica entre el 2002 y el 2003. Los depósitos del sistema bancario se estabilizaron, pero solo luego de que la base monetaria y la deuda pública se habían expandido significativamente.”

6. La opinión del Banco Interamericano de Desarrollo

El Departamento Regional de Operaciones II del Banco Interamericano de Desarrollo, en la versión definitiva del documento Situación Económica y Perspectivas, Istmo Centroamericano y República Dominicana, Región II, de mayo 2004, señala lo siguiente:

“El año 2003 fue de turbulencias macroeconómicas en República Dominicana: aceleración en la inflación, devaluación cambiaria, pérdida de reservas internacionales, y crisis bancaria, todo lo cual contribuyó a cerrar el año con una contracción del PIB de 1.3 por ciento (2,9 por ciento en el PIB per cápita). El desempeño aumentó a 16,4 por ciento. Los desequilibrios macroeconómicos se produjeron en su mayoría durante el segundo y tercer trimestres del año y ocurrieron por el descubrimiento de manejos fraudulentos en algunas entidades financieras privada que se las llevaron a la quiebra.”

 En el Comunicado de Presa del BID de fecha 20 de noviembre del 2003, bajo el título “BID APRUEBA PRESTAMO DE 6 MILLONES DE DOLARES PARA FORTALECER SUPERVISION BANCARIA EN REPUBLICA DOMINICANA”, se afirma lo siguiente:

“La operación respaldará los esfuerzos del gobierno dominicano por definir un programa de apoyo financiero del BID y el Banco Mundial así como el programa macroeconómico del gobierno que permita la formalización del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para sanear su economía luego de la crisis financiera desencadenada por la quiebra fraudulenta de uno de los principales grupos bancarios.”

 En el documento República Dominicana: Programa Consolidación Reforma Financiera (DR-0151), Propuesta de Préstamo, el Banco Interamericano de Desarrollo establece lo siguiente:

“Cuando se comenzaban a registrar indicios de cierta recuperación en la demanda externa a comienzo del 2003, se descubre el fraude el Banco Intercontinental (Baninter). Al 8 de abril, fecha de su intervención, BANINTER era la entidad bancaria más grande del país, con depósitos registrados por RD$55,900 millones equivalentes a US$2,236 millones o un 14% del PIB…”

“…Además, con el objetivo de enviar una señal clara al mercado de que no se condonarían fraudes, el gobierno, siguiente las directrices de la ley, encarceló al mayor accionista de la institución y a dos de sus ejecutivos principales e incautó sus activos…”

“…Inevitablemente, el colapso de Baninter exacerbó la desconfianza entre los agentes económicos, ejerció presiones adicionales sobre las tasas de interés, el tipo de cambio y los precios y debilitó las finanzas públicas”.

En el Comunicado de Prensa del BID, de fecha 25 de febrero del 2004, bajo el título “BID APRUEBA PRESTAMO DE RAPIDO DESEMBOLDO POR 100 MILLONES DE DOLARES PARA REPUBLICA DOMINICANA” se indica lo siguiente:

“Esta operación se suma al préstamo de emergencia por 200 millones de dólares aprobado por el Directorio Ejecutivo del BID para la República Dominicana en enero. Ambos financiamientos forman parte del paquete de asistencia ofrecido por las instituciones financieras internacionales para ayudar al gobierno dominicano a superar una crisis desencadenada por la quiebra de bancos en el 2003.”

7. La opinión del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

 En el documento Informe Nacional de Desarrollo Humano, República Dominicana 2005: Hacia un inserción mundial incluyente y renovada, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) establece lo siguiente:

“…Pero quizás el ejemplo más preocupante de la justicia dominicana se manifiesta en el caso reciente del fraude bancario que provocó una pérdida del 20% del PIB y causó una grave crisis económica, generando cerca de 1 millón de pobres adicionales entre abril de 2000 y octubre 2003. A dos años de la denuncia ninguno de los responsables de los fraudes ha sido sancionado. Todos disfrutan de libertad.”

8. La opinión de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

En el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2003-2004, elaborado por la CEPAL, se afirma lo siguiente:

“En el 2003, la economía de la República Dominicana se desenvolvió en el marco de la crisis bancaria que estalló en el segundo trimestre del año y cuyo rescate financiero tuvo un costo equivalente al 20% del PIB. Esta crisis provocó, una caída de la actividad productiva del 0.4% y graves desequilibrios macroeconómicos caracterizados por una abrupta devaluación cambiaria (74%), un aumento considerable de la inflación —que alcanzó el 42.7%—, un elevado déficit del sector público no financiero y un déficit cuasi-fiscal del Banco Central del 2.5% del PIB. Los fraudes bancarios provocaron una intensa oleada de incertidumbre y desconfianza, que condujo a una mayor dolarización y fuga de capitales.”

9. La opinión del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de América

El Subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos de América, John Taylor, el 10 de julio del 2004, afirmó lo siguiente, según recoge el periódico El Caribe en su edición del 11 de julio del 2004:

“Es importante entender que el problema (déficit cuasi-fiscal) se generó por el fraude de Baninter, lo que provocó que se gastaran billones de dólares de los recursos de la República Dominicana para enfrentarlo.”

“La comunidad internacional quisiera ver que los responsables de este fraude sean llevados a la justicia y que paguen las consecuencias de sus acciones.”

 El Subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos de América, John Taylor, el 10 de julio del 2004, afirmó lo siguiente, según recoge el periódico Listín Diario en su edición del 11 de julio del 2004:

“Estoy de acuerdo que el déficit cuasi fiscal es una problemática difícil para la República Dominicana en estos momentos. Pero creo que es importante que se enfatice en cómo se crea este problema. Y este problema surge inicialmente por un fraude, primero en Baninter. Y en total varios billones de dólares de los recursos de la República Dominicana tuvieron que dedicarse a la solución de ese problema, a resolver ese problema. Y creo que todos los expertos que han analizado el problema reconocen que la fuente fue el fraude en el banco.”

 Sobre la solicitud del gobierno dominicano al Club de Paris para diferir algunos pagos, el Subsecretario Taylor indicó lo siguiente:

“Pero para que el Club de Paris pueda hacer esto, igual que la comunidad internacional, espera ver como la República Dominicana intenta resolver el problema del déficit cuasi fiscal del Banco Central, ya que ese problema surge de un problema de fraude.”

 El Subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos de América, John Taylor, el 10 de julio del 2004, afirmó lo siguiente, según recoge el periódico HOY en su edición del 11 de julio del 2004:

“El subsecretario adjunto del Tesoro de los Estado Unidos, John Taylor, afirmó ayer que la comunidad financiera internacional quiere que los responsables de la quiebra bancaria sean llevados a la justicia y paguen las consecuencias por sus actos.”

“En cuanto al fraude bancario, afirmó que todos los expertos concuerdan en que ahí está el origen de los problemas financieros que enfrenta el país.”

10. La opinión de la Embajada de los Estados Unidos de América en República Dominicana

Hans Hertell, Embajador de Estados Unidos de América en República Dominicana, ofreció las siguientes declaraciones en el Programa El Día, que se transmite a través del Canal 11, el martes 20 de junio del 2004:

“En gran parte el origen de la crisis económica esta relacionado con la quiebra fraudulenta del los bancos Intercontinental (Baninter), Mercantil y Nacional de Crédito (Bancrédito).”

 “La Comunidad internacional entiende que una condición para ayudar al país es que se demuestre un compromiso de que sean procesados los responsables de esos hechos.”

“Aspiramos a que el sistema judicial de la República Dominicana salga fortalecido con el tratamiento que se de a los expedientes de la quiebra de los bancos.”

11. La opinión de la Embajada de la Unión Europea en República Dominicana 

Miguel Amado, Embajador de la Unión Europea en República Dominicana, según informaciones recogidas por el periódico El Nacional el miércoles 21 de julio del 2004 señaló lo siguiente:

El embajador de la Unión Europea, Miguel Amado, dijo esta mañana que la comunidad internacional está preocupada por la lentitud con que los tribunales ventilan el caso del fraude del Banco Intercontinental y otros procesos judiciales.

“Hay una preocupación de que la justicia no funciona con la velocidad que debe funcionar, que se encuentren los distintos factores que entran en juego en ese proceso y para que los culpables sean castigados o no en función del propio análisis de la justicia.”

Dijo que la quiebra del Baninter tuvo un impacto muy grande en la economía dominicana. Esa es una razón para que el pueblo se entere de qué ha pasado en ese proceso, señaló. Ese caso debe llegar al final para que se vea una luz al final del túnel, pero que todavía no se vislumbra esa luz, añadió.

Dijo que en el país existe una cultura de culpar a los gobiernos salientes de los problemas.

12. La opinión de la Embajada Canadá en República Dominicana

El Embajador de Canadá en República Dominicana, Adam Blackwell, al participar en el Programa Uno + Uno, que se transmite por Teleantillas, el 14 de junio del 2005, en información recogida por Clave Digital, en esa misma fecha, señaló lo siguiente:

El diplomático explicó que… ha conocido un país… que cuando se trata de actuar a las autoridades y a las instituciones les resulta difícil tomar decisiones.

Citó como ejemplo el fraude que se produjo en tres bancos del país, en los que hay envuelta una suma aproximada de dos billones de dólares, “y no hay nadie preso, pagando por las acciones cometidas”.

Dijo que eso no puede pasar en ningún país del mundo, que la justicia tiene la responsabilidad de aplicar sanciones a quienes violen las leyes.

13. Las opiniones del Gobernador del Banco Central, del Superintendente de Bancos y del Procurador General de la República

En la resolución presentada a la Junta Monetaria por el Gobernador del Banco Central, Lic. Héctor Valdéz Albizu y el Superintendente de Bancos, Lic. Rafael Camilo, para justificar la recontratación de la firma de abogados estadounidense Tew Cardenas LLP de la Florida con el objetivo de recuperar bienes y efectivo del Baninter “ilegalmente transferidos” fuera del país, según publicación del periódico HOY el 1 de octubre del 2004, establece que:

“Tanto el Gobernador como el Superintendente plantearon a la Junta Monetaria que “existe evidencia del carácter fraudulento de las transacciones” que fueron hechas para sacar ese dinero del país.”

 El Superintendente de Bancos, Lic. Rafael Camilo, según la información publicada por el periódico HOY, el 4 de febrero del 2005, señaló lo siguiente:

“El superintendente de Bancos, Rafael Camilo, dijo anoche que el colapso de los bancos en los años 2003 y 2004 se debió a fraudes, pero que la administración trabaja para establecer un sistema de supervisión para evitar que eso vuelvo a ocurrir.”

El Superintendente de Bancos, Lic. Rafael Camilo, en entrevista concedida a los medios del Grupo Corripio y publicada en el periódico HOY, el 16 de junio del 2005 indicó que: Los bancos Intercontinental (Baninter), Nacional de Crédito (Bancrédito) y Mercantil quebraron “porque hubo fraude”.”

“Dijo que esos bancos —y sobre todo Baninter— tenían doble contabilidad, y esa realidad no se puede esconder.”

“Respecto al Baninter, Camilo dijo que el banco “a la vista” era de RD$26 mil millones al 31 de diciembre del 2002, “pero sin embargo, sus activos totales debieron haber sido RD$81,673 millones”.”

“Había en la doble contabilidad RD$55,590 millones, había dos bancos, explicó, y “eso es un fraude”. Claramente es una doble contabilidad, un tratamiento contable ilegal, y eso se llama fraude en todas partes del mundo, y así fueron los otros dos bancos, el Mercantil y Bancrédito.”

El fraude de Baninter fue tan grande, indicó Camilo, que no pudieron darle el mismo trato que le dieron a los otros, que fue vender con la ayuda del Banco Central.

“Los bancos quebraron porque hubo fraude, porque tenían doble contabilidad y eso no se puede esconder.”

En declaraciones recogidas por el periódico El Nacional, el pasado 20 de julio del 2004, el Superintendente de Bancos, Lic. Rafael Camilo, señaló:

“la justicia tiene un fuerte compromiso por delante frente a los expedientes por fraudes de los disueltos bancos Intercontinental, Mercantil y Bancrédito, ya que está en juego la imagen del país a nivel internacional”

Dijo que “en momentos en que el país se defiende de la acusación de un organismo internacional que definió la nación dominicana como un Estado Fallido, la justicia no puede dejar impune esos expedientes de fraudes bancarios.”

Se caería la imagen del país, sería algo desastroso que a nivel internacional quede el convencimiento de que en la República Dominicana no existe la capacidad para sancionar a los grandes”, expresó.

“Si la justicia no actúa frente a esos escándalos bancarios, el mensaje que se enviará al mundo, es que aquí sólo se castiga a los de abajo, y que frente a aquellos que han hecho daño sin precedentes al país existe la impunidad”, aseveró.

En carta enviada a los magistrados de la Cámara de Calificación que conocen el recurso de apelación contra la providencia calificativa que envió por ante un tribunal criminal a los principales ejecutivos del Baninter, recogida por el Periódico HOY el 18 de octubre del 2004, el Procurador General de la República, Lic. Francisco Domínguez Brito, ratificó que el gobierno mantiene su posición frente al alegado fraude del Baninter porque en el expediente contra Ramón Báez Figueroa “existen los suficientes elementos de prueba para llevar a juicio a todos los responsables”.

Dominguez Brito estimó que procede la incautación de los bienes para proteger el patrimonio “de la República Dominicana, pero sobre todo, el presente caso requiere de la voluntad de los actores del sistema de administración de justicia para hacer de nosotros una nación institucionalmente viable.”

“Si el sistema de administración de justicia no logra vencer el estado de impunidad que prevalece en nuestra sociedad en los casos mayores, estamos condenados al desmembramiento de nuestras instituciones” precisó.

El Procurador General de la República, en el Almuerzo de los Medios de Comunicación Corripio, según informaciones publicadas por el periódico HOY en fecha 14 de julio del 2005, advirtió que: “la justicia dominicana tiene que funcionar en el caso del fraude del Banco Intercontinental (Baninter) y otros de igual naturaleza, porque en los mismo está en juego el principio de la igualdad de todos ante la ley.”

 14. La opinión de la Asociación de Banco de la República Dominicana

La Asociación de Bancos de la República Dominicana, en comunicación enviada en marzo el 2004 al Gobernador del Banco Central, tal y como se recoge en el Informe Final del Panel de Expertos Internacionales contratados por el Fondo Monetario Internacional, que se mencionan en el punto 1de esta cara, señala que:

“el problema de los bancos que entraron en dificultades obedeció más bien a malas prácticas que hicieron inviable estas entidades”.

15. La opinión de la sociedad civil de la República Dominicana

La Coalición por la Transparencia y la Institucionalidad (CTI), una entidad que agrupa a 52 instituciones de la sociedad civil, encabezadas por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Participación Ciudadana y la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus), en un comunicado titulado “Contra la Impunidad de los fraudes bancarios”, fechado 14 de junio del 2004, señalan que:

“Los fraudes ocurridos en BANINTER, BANCREDITO Y MERCANTIL presentaron el veintidós por cientos (22%) del Producto Interno Bruto de la República Dominicana en el año 2003.”

“Pasado un año del fraude, vistas las consecuencias que se han traducido en graves perjuicios económicos para la población, por vía de la inflación y de la devaluación de la moneda, es oportuno recordar que en atención al principio de la continuidad del Estado, y la responsabilidad que éste tiene de velar por los intereses de la nación, no se puede permitir que los casos de corrupción bancaria se diluyan en el desinterés o la complicidad.” 

“La Coalición por la Transparencia y la Institucionalidad y decenas de organizaciones de la Sociedad Civil, hoy volvemos a reiterar nuestro reclamo de castigo a los culpable, como lo hicimos el año pasado, porque si estos inmensos fraudes bancarios no son sancionados hasta las últimas consecuencias, la corrupción se extenderá aún más sobre el cuerpo social dominicano, debilitándolo hasta su disolución.”

Señor Presidente. De los análisis de los expertos internacionales, organismos multilaterales de financiamiento, entidades internacionales que dan seguimiento al desarrollo de las naciones del mundo y de la región, del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, de los representantes de gobiernos extranjeros en nuestro país, de funcionarios de su propio gobierno y de la Asociación de Bancos de la República Dominicana, puede concluirse que:

a) La crisis bancaria fue el resultado de un fraude para beneficiar a los propietarios o a empresas y personas vinculadas de los bancos que provocaron la crisis.

b) El fraude ocurrió durante un extenso período de tiempo que incluyó no sólo mis dos primeros años de gobierno, sino los cuatro anteriores presididos por

En ese sentido, Usted puede solicitarle al Gobernador del Banco Central que le envíe la documentación donde se revela que en el caso de Baninter, el fraude comenzó a gestarse en 1989.

c) La supervisión bancaria antes de que explotara la crisis fue muy deficiente. Esto incluya la supervisión de los últimos quince años, lo que incluye los cuatro años del gobierno que Usted presidió de 1996 al 2000. Fue durante mi gobierno que el fraude bancario se descubrió y una vez comprobado, actuamos en consecuencia, sometiendo a la acción de la justicia a los responsables del mismo.

d) Los responsables del fraude lograron burlar no sólo a las autoridades supervisoras y a la autoridad monetaria del país. Firmas internacionales reconocidas como la PriceWaterhourseCoopers fueron también burladas, a pesar de contar con recursos técnicos más calificados que los que generalmente ha tenido la Superintendencia de Banco de la República Dominicana.

El Gobernador del Banco Central actual podría enviarle copia de la carta enviada por PriceWaterhouseCoopers al Presidente de Baninter, en la que revela que esa firma de auditores externos también fue burlada por los ejecutivos de dicho banco.

e) Casi todos los expertos y organismos mencionados reconocieron que la decisión de rescatar a los depositantes de los bancos fraudulentamente quebrados se tomó dada la percepción de que de no hacerlo el resto del sistema bancario podía contagiarse, dando lugar a una crisis sistémica que hiciese colapsar el sistema de pagos. Las autoridades actuales del Banco Central podrían ratificarle si es o no cierto que 19 asociaciones de ahorro y préstamo, 3 bancos múltiples tenían depósitos sustanciales en el Baninter y en varios fondos de pensiones, planes de retiro, así como depósitos de fundaciones, organizaciones no gubernamentales e iglesias.

f) La crisis económica y financiera del 2003, que se manifestó en forma de una fuerte devaluación, inflación acelerada, aumento del déficit del sector publico debido al surgimiento de un considerable déficit cuasi fiscal del Banco Central, pérdida de reservas, aumento de la deuda pública, y estancamiento económico, fue desencadenada por la crisis bancaria, y no al revés, como Usted y algunos de sus funcionarios han señalado.

Ninguno de los expertos y organismos mencionados ha afirmado que en el 2001 y 2002 el país estaba inmerso en una crisis económica.

g) Fueron los fraudes bancarios los que provocaron una intensa oleada de incertidumbres y desconfianza, que condujo a una mayor dolarización y fuga de capitales. La desconfianza y la incertidumbre, por tanto, no la produjo la política económica del 2001-2002 sino el descubrimiento del enorme fraude bancarios, que tanto el FMI como el Gobierno dominicano, consideraron que debía darse a conocer a toda la nación, para dejar claramente establecido que los responsables de los fraudes bancarios tendría que pagar las consecuencias de sus acciones en los términos establecidos por la justicia dominicana.

h) Acogerse a las fórmulas de liquidación y disolución que preveía la Ley Monetaria y Financiera, en opinión de los expertos, no resultaba viable en el caso del colapso del banco de mayor tamaño del país, si quería evitarse un efecto dominó o de contagio sobre el resto de los bancos del sistema. Por eso el FMI exigió la aprobación de una Ley complementaria (la ley de Programa Excepcional de Prevención del Riesgo para Entidades de Intermediación Financiera) a la Ley Monetaria y Financiera, pues esta última no contemplaba la ocurrencia de situaciones como la que se presentó en República Dominicana en el 2003.

i) La decisión de vender en 1996 el Banco del Comercio Dominicano al Baninter, cuando ya este último llevaba siete años violando las normas bancarios con el llamado banco paralelo que se escondía en cuentas bajo el título de “interbanco”, lamentablemente constituyó una decisión incorrecta. Si la memoria no me falla, creo que fue a mediados de 1997, siendo Usted Presidente de la República que el Baninter adquirió el Banco del Comercio Dominicano, un banco con serios problemas de liquidez y de solvencia, que antes de ser entregado al Baninter, fue saneado por el Banco Central.

La hipótesis que Usted y algunos de sus funcionarios, específicamente el Presidente del Consejo de Asesores Económicos y el Secretario de Estado de Finanzas, sostienen de que fue la política económica ejecutada en los dos primeros años de mi gobierno, la causante de la crisis bancaria que enfrentó el país en el 2003, ha conmovido no sólo a la sociedad dominicano sino también a círculos gubernamentales, multilaterales, financieros y económicos internacionales.

El asombro ha sido enorme, pues todas las evidencias y análisis de expertos internacionales, de organismo multilaterales de financiamiento, no dejan dudas de que la causa de la crisis bancaria fue un fraude que se venía gestando desde 1989 y que comienza a repercutir en agosto del 2002, explota en abril del 2003 y se da a conocer a todo el país en mayo del 2003.

El Baninter comenzó a enfrentar problemas de liquidez en agosto-septiembre 2002. Por si Usted no lo recuerda, la economía dominicana estraba creciendo en una tasa relativamente elevada durante el primer semestre del 2002, ascendente a 7.3%. El déficit del sector público consolidado era de 2.2% del PIB, inferior al de 4.3% que Usted me entregó en agosto del 2000. El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos era de 4.3% del PIB durante los primeros 9 meses del 2002, inferior al 6.7% que Usted me entregó en agosto del 2000.

En agosto del 2000 Usted me entregó una economía con una tasa de cambio de RD$16.50 por dólar. En agosto del 2002, es decir, dos años después, la tasa de cambio era de RD$18.46 por dólar, para una depreciación acumulada en dos años de 11.9%, la cual estaba bastante en línea con la inflación de 14.3% que se verificó de agosto del 2000 a agosto del 2002, revelando que el tipo de cambio real no sufrió movimientos bruscos que pudiesen atentar contra ningún sector particular de la economía. No se por qué algunos de sus funcionarios sostienen que cuando el Baninter comenzó a solicitar asistencia de liquidez de parte del Banco Central en agosto del 2002, la tasa de cambio ascendía a 20, 23 ó 26 por uno, cuando en realidad era de 18.46 por dólar, lo cual utilizar para sustentar la tesis absurda de que fue la “crisis cambiaria” la que detonó la crisis bancaria.

No olvide, Señor Presidente, que usted me entregó un Banco Central con apenas US$197 millones de Reservas Internacionales Netas, que como Usted no habrá olvidado se debió a la decisión suya de no ajustar los precios de los combustibles en octubre de 1999 y la decisión tomada por las autoridades del Banco Central de consumir gradualmente las reservas que existían en ese momento hasta llegar a agosto del 2000. Las reservas se desplomaron en US$350 millones de diciembre de 1999 a agosto del 2000. En agosto del 2002, cuando Baninter comenzó a solicitar asistencia de liquidez, las Reservas Internacionales Netas del Banco Central eran de US$546 millones, casi tres veces las que Usted me entregó.

Como ve, Señor Presidente, los indicadores económicos que mostraba la economía dominicana durante los primeros 8 meses del 2002, eran mejores que los que Usted me entregó en agosto del 2000. La revisión cuidadosa de los mismos no permite a ningún analista calificado deducir que dichos indicadores, derivados de la política económica anticíclica que adoptamos para hacer frente a los choques externos negativos que enfrentamos en el 2001 y el 2002, fueron los causantes del fraude bancario que se descubrió en el 2003.

La crisis el Baninter, del Bancrédito y del Banco Mercantil no fue provocada por la política económica, sino por practicas que los expertos internacionales catalogan como fraudes y manejos administrativos totalmente alejados de las normas establecidas.

Permítame, con todo respeto, Señor Presidente, formularle la siguiente pregunta: ¿Si como Usted dice, fue la supuesta mala política económica de mi gobierno la que provocó la crisis del Baninter, Bancrédito y Banco Mercantil, por qué entonces no quebraron también los demás bancos del país?

La respuesta a esta pregunta, para todos los expertos internacionales y organismos multilaterales de financiamiento, es obvia. Para todos ellos, el origen de la crisis fue un frauda, nada más. Por eso es que a todos ha conmovido y sorprendido la muy extraña hipótesis que Usted y algunos de sus funcionarios han presentado.

No puedo dejar pasar la oportunidad para explicarle el por qué en mi gobierno se tomó la decisión de salvar a los depositantes, más allá de las razones avanzadas más arriba por expertos internacionales y organismos multilaterales de financiamiento, quienes hacen sus planteamientos sobre la base de la experiencia en el mundo cuando el colapso se localiza en un “banco muy grande para colapsar” y las autoridades temen ante la posibilidad real del contagio del resto del sistema, lo que acarrearía en ausencia del rescato de los depositantes, el colapso del sistema de pagos y el surgimiento de una gran y prolongada recesión en nuestro país.

Durante años los diferentes gobiernos que hemos tenido, incluyendo los suyos y el mío, han lucha por estimular a los dominicanos a que ahorren e inviertan en el país. Durante años, en múltiples ocasiones, las autoridades de la Superintendencia de Bancos, reiteraban a los ahorrantes y depositantes en el sistema bancario, que la banca dominicana era sana y sólida, que no había que temer, afirmaciones que se realizaban sobre la base de los estados financieros que los bancos entregaban a las autoridades supervisoras. En abril del 2003, al revelarse el fraude, teníamos dos opciones: rescatar o no a los depositantes que habían creído en lo que los diferentes gobiernos, durante años, les habían dicho: que ahorrar y depositar en nuestros bancos era seguro. Su misma fundación, Señor Presidente, la Fundación Global Democracia y Desarrollo se encontraba entre esos depositantes del Baninter, con 2 cuentas corrientes, 1 cuenta de ahorra y 64 certificados financieros que totalizaban RD$119,132,136.98.

No dudé un solo instante en reconocer que la decisión tomada por las autoridades monetarias y financieras de mi gobierno fue la correcta. Reconozco que la forma en que se rescató a los depositantes ahorrantes, con títulos y certificados de corto plazo, es un tema que está sujeto a debate y argumentaciones. Pero cuando se está frente a un riesgo de contagio tan elevado como el que percibían las autoridades monetarias y el propio FMI, no hay mucho espacio ni tiempo para teorizar, mientras cientos de miles de depositantes y ahorrantes de todo el sistema están a la espera de señales para determinar si muda o no sus ahorros al exterior.

La decisión que se adoptó constituyó un ejercicio de justicia y responsabilidad de Estado, aún conciente de los efectos políticos negativos que esto ocasionaría a mi gobierno y a mi futuro político, que en esos momentos disfrutaba de una amplia ventaja en los sondeos de popularidad. Estaba simplemente haciendo un mea culpa por cuenta de todos los gobiernos de la década de los 90’s, principalmente del suyo correspondiente al 1996-2000, por haber sido incapaces, de sentar las bases necesarias para salvaguardar los sagrados ahorros del pueblo

No conozco una sola crisis bancaria en el mundo que no haya tenido serias repercusiones fiscales. La nuestro costó el 21% del PIB. La de Argentina (1980) e Indonesia (1997) costaron 55% del PIB, China (1999) 47%, Jamaica (1995) 44%, Chile (1981) 42%, Tailandia (1997) 35%, Macedonia (1993) 32%, Uruguay (1981) y Turquía (2000) 31%, Israel (1983) 30%, Corea del Sur (1997) 28%, Japón (1992) 24%, Venezuela (1994) 22%, Ecuador (1998) 20% y México (1994) 19%. ¿Por qué generan estos costos fiscales? Porque al final de cuentas, el riesgo de no rescatar a los bancos y/o los depositantes es demasiado elevado. En nuestro caso, no podría recatarse a los bancos porque el colapso tuvo origen en fraudes. Por eso, a quien se rescató de manera directa fue a los ahorrantes y depositantes.

Presidente, no me dejó Usted otra alternativa que salir en defensa de mi gestión, señalándole aspectos relevantes e incontrovertibles de los informes de toso los expertos internacionales contratados por el FMI y otros organismo multilaterales, que por su naturaleza y profesionalidad mantienen una actitud totalmente independiente, sin ataduras políticas y sin aferramientos a posiciones públicas, a diferencia de algunos funcionarios que por sobresalir e impresionar a sus Presidentes, nos llevan a hacer afirmaciones sin fundamentos, en lugar de informarnos objetiva y profesionalmente.

Señor Presidente. La crisis bancaria provocada por actividades fraudulentas de algunos banqueros privados es un tema sumamente serio y, por tanto, requiere que todos lo tratemos con la seriedad y profundad que amerita. Eso lo incluye a Usted como Presidente de la República y a mi como ex Presidente. El precio que todos los dominicanos hemos tenido que pagar por el fraude cometido por banqueros privados ha sido enorme. Dejemos que la justicia haga su trabajo y evitemos, con nuestras declaraciones, perturbar el trabajo trascendentales que realiza un Poder, que como el Judicial, debe operar al margen de las presiones políticas.

Finalmente, lo invito a que reflexione profundamente sobre este tema. Si por razones que desconocemos, le resulta incómodo reconocer en el fraude de banqueros privados la única y verdadera razón detrás de las crisis bancaria del 2003, evalúe si el silencio constituye una opción menos irritante para el país, que la postulación de hipótesis basadas en el criterio de que todo lo malo se debe al gobierno anterior.

Le exhorto a mirar hacia delante, poniendo urgente atención a los graves problemas que podrían estarse incubando en la economía nacional, por una excesiva y extemporánea rigidez normativa para la banca, específicamente en lo relativo al Reglamento de Evaluación de Activos, fruto de imposiciones del FMI, no obstante los enormes progresos en materia de solvencia, capitalización y mejoramiento de los mecanismos de gobernabilidad que ha experimentado en los últimos dos años la banca nacional.

Aprovecho la ocasión para reiterarle que su gobierno contará siempre con mi respaldo para la aprobación de todas aquellas reformas y medidas que requiera nuestro país para hacer frente a los retos y oportunidades que nos presenta el CAFTA-RD, así como las iniciativas coherentes que permitan resolver el problema de la deuda del Banco Central, pues mientras no enfrentemos de raíz el significativo déficit cuasi-fiscal, no será posible garantizar la permanencia de la estabilidad de los precios. Me parece que el rol que ha desempeñado el Poder Legislativo en el cual el Partido Revolucionario Dominicano exhibe una participación mayoritaria, aprobando todas las reformas que su gobierno ha sometido para su conocimiento, es una muestra clara de que para nuestro partido y para quien suscribe, el país está primero que nuestros intereses partidarios o particulares.

Para esos propósitos puede contar con nuestro apoyo,

Atentamente,

Carta Hipólito a Leonel (27-07-2005) 3:3

Hipólito Mejía

Expresidente Constitucional de la República Dominicana

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