Conoce tus derechos

Conocer nuestros deberes y derechos es una necesidad inherente a la dominicanidad. Establecernos como ciudadanos conscientes de todas las regulaciones que podrían beneficiarnos o perjudicarnos, es un compromiso social.

Según lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 8: «Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley».

En nuestro caso, esos derechos están consagrados en la Constitución de la República Dominicana, votada y proclamada por el Congreso Nacional —constituido en Asamblea Nacional Revisora— el 13 de junio del 2015.

Nuestra Constitución nos confiere garantías jurídicas que buscan proteger y supervigilar nuestra integridad y dignidad intrínseca. Una de ellas es la tutela judicial efectiva y el debido proceso, que comprenden entre otras: la presunción de inocencia hasta prueba contraria, el derecho a la legítima defensa y el derecho a ser escuchado, dispuestas en el artículo 69.

Junto a estas garantías jurídicas existen paralelamente deberes jurídicos y morales fundamentales que son inseparables de nuestra condición de ciudadanos dominicanos. En la Constitución figuran (entre otros): Acatar y cumplir las leyes, respetar y obedecer a las autoridades, tributar y velar por la democracia, todas establecidas en el artículo 75.

Entre tantas leyes esenciales, es muy importante conocer  de igual manera el Código Civil de la República Dominicana. Este, rige las relaciones de Derecho Privado, es decir, las interacciones entre individuos. Su artículo número 1 refiere una disposición que es imperativo conocer: «Las leyes, salvo disposición legislativa expresa en otro sentido, se reputarán conocidas […] En el Distrito Nacional, el día siguiente al de la publicación. En todas las provincias que componen el resto del territorio nacional, el segundo día». Esta disposición engloba un principio jurídico: «La ignorancia no exime del cumplimiento de la ley».

Estas son sólo algunas de las disposiciones importantes que debemos conocer y difundir. Es necesario investigar todas las disposiciones que rigen nuestro diario vivir para no incurrir, de forma involuntaria, en una infracción.

Hazte dueño del conocimiento y tendrás siempre una oportunidad de hacer respetar y valer tus derechos.